El 7 de julio de 2012, Mauricio Arboleda se presentó al batallón Pedro Nel Ospina, de Bello, para definir su situación militar y evitarse sanciones al cumplir 19 años.
De Bello lo trasladaron a Puerto Berrío, donde los exámenes médicos demostraron que, por un quiste, no es apto para el servicio. Regresó con la constancia médica en su poder y recibió una factura para pagar la documentación. "Volvió a la casa tranquilo, pero le preocupaban los 80.000 pesos que valía la libreta", según lo que dice su hermana Diana.
El 8 de noviembre, un camión del Ejército se detuvo frente a la casa de Arboleda. Lo llamaron por su nombre completo y lo condujeron al Batallón de Infantería No. 4 en el barrio Buenos Aires. Según su relato, lo presionaron para firmar documentos y retuvieron todos sus papeles. Le entregaron un uniforme y le asignaron funciones como un soladdo.
"Pedí que me repitieran los exámenes porque también tengo asma, pero me decían que en ese momento no se podía", explicó a El Colombiano. Luego lo declararon apto y al cuartel, pero él quieer ir al seminario pues quiere ser cura. Arboleda dice que en su segundo ásp por el médico, "su examen solo fue mirarme de pies a cabeza", dice.
LATAM: Reporte
(ega)