Cuba construirá este año 100 modernas plantas tubulares de biogás, para evitar o disminuir el impacto ambiental que generan los residuos de la masa porcina.
Estas plantas, de polivinilo de cloruro (PVC), proporcionan combustible, con lo cual suplen las necesidades energéticas rurales y evitan que los microorganismos patógenos, contenidos en las excretas, contaminen el subsuelo y el manto freático.
Roberto Sosa, director del Centro de Promoción y Desarrollo del Biogás en el Instituto de Investigaciones Porcinas, explicó a la Agencia de Información Nacional que cada una de las mencionadas instalaciones posibilitará el tratamiento de los residuales de hasta 150 cerdos, además de entregar gas a la vivienda del productor y la de vecinos.
El biogás se emplea en la producción de electricidad y gas, al aprovechar los desechos sólidos de los vertederos porcinos, vacunos, avícolas, vegetales y humanos.
Latam/Reporte/lpg