Las técnicas actuales no permiten distinguir un cáncer letal de otro que no causará daños. Uno de cada tres casos está sobrediagnosticado
Aunque el cribado de cáncer de mama contribuye a detectar muchos tumores que, de otro modo, no se tratarían a tiempo, también ocurre que en uno de cada tres casos está sobrediagnosticado. A esta conclusión ha llegado un estudio que publica este sábado British Medical Journal (BMJ), en el que se han analizado datos de mujeres de Reino Unido, Canadá, Australia, Suecia y Noruega.
El sobrediagnóstico se refiere a la detección de tumores cancerígenos no dañinos, que no llegarían a causar síntomas en toda la vida y que acaban siendo tratados con cirugía. Puede ocurrir porque se trata de un tumor regresivo, que puede desaparecer sin haber dado ningún síntoma, o de un tumor durmiente, con un crecimiento tan lento que la mujer fallece antes.
Así pues, la mujer acaba pasando por intervenciones que no serían necesarias. El problema, según reconocen los autores, es que este sobrediagnóstico resulta inevitable ya que actualmente no hay ninguna técnica que permita distinguir entre un cáncer letal y otro que no causará daños.
LATAM: Reporte