Un grupo de ex militares israelíes llegaron, según denuncias de la comunidad, hasta el corregimiento de
Taganga, en el Departamento colombiano del Magdalena, donde se dedicarían a manejar negocios del sector, incluso la venta de coca y explotación sexual de niñas.
"La comunidad se equivoca, todo es falso", se defienden por su parte los extranjeros, sin embargo un reporte del diario El Tiempo citando fuentes oficiales da cuenta que varios ex militares israelíes que llegaron a ese corregimiento hace más de cinco años como turistas, regresaron y ahora están enturbiando el ya convulsionado orden público de la zona, dormitorio de líderes de bandas criminales.
Por su parte pobladores y autoridades locales aseguran que los israelíes se adueñaron de locales de rumba que infringen normas en materia de pago de impuestos y de permisos y que estarían permitiendo la venta de droga y de explotación sexual infantil.
"Se creen los intocables. Ellos deciden hasta en dónde se ubican los vendedores ambulantes, son los capataces", afirman líderes comunales.
latam:reporte-ebt