Las detenciones ilegales, torturas y ejecuciones extrajudiciales fueron el sustento que permitieron al dictador Alfredo Stroessner mantenerse más de tres décadas en el poder.
Lo anterior, mediante un esquema de persecución que afectó al diez por ciento de la población adulta del país reveló el Informe de la Comisión Verdad y Justicia (CVJ) referente a las violaciones a los Derechos Humanos durante el régimen de Stroessner (1954-1989). Según los datos recogidos por la CVJ, durante el régimen stronista se efectuaron 20.820 detenciones irregulares, de las que resultaron víctimas un total de 19.862 personas, revelando que el diez por ciento de las mismas fueron privadas de libertad de forma arbitraria en más de una ocasión.
"El régimen realizó en promedio 612 detenciones, a 584 personas por año, casi dos detenciones por día, durante 34 años", indica el Tomo II del informe que recogió datos y testimonios sobre esta época. La CVJ estima que una de cada diez personas adultas fue afectada directamente o en forma indirecta por privaciones ilegales de la libertad y sobre el total de las 20.090 víctimas directas calculadas, se estima que 18.772 personas fueron torturadas por la dictadura.
El ex embajador de los Estados Unidos en el Paraguay Robert White, en su declaración ante un Tribunal de Justicia de su país, sobre el caso del asesinato y tortura del joven Joel Filártiga dijo: "La tortura en el Paraguay es la base de la represión, es el corazón del sistema que permite al régimen de Stroessner mantenerse".
LATAM: Reporte (drm)